Día del Niño: porque nunca dejemos de ser niños

Aunque el Día del Niño se celebra en distintas fechas alrededor del mundo, no deja de tener relevancia, particularmente en estas épocas donde diversas situaciones están afectando la vida y el desarrollo de los más pequeños.

No debemos olvidar que la razón de esta celebración es reafirmar los derechos de los niños y lograr su bienestar, ofreciéndoles la mejor calidad de vida posible. Y aunque sabemos que esto no siempre es viable, diversas organizaciones están involucradas constantemente en ello.

En nuestro país, los derechos humanos de los niños y adolescentes están incluidos en la Constitución, en los tratados internacionales y –principalmente– en la Convención sobre los Derechos del Niño y en la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

¿Y cómo suele celebrarse? Por lo general, se organizan múltiples actividades culturales y de entretenimiento para toda la familia, tales como: obras de teatro, bailes, talleres, narraciones, exposiciones y hasta murales colectivos.

¿Será que este año resulte diferente? ¿Cómo vivirán los mexicanos el Día del Niño en pleno 2019? Para averiguarlo, nos dimos a la tarea de encuestar a 1000 personas, a través de nuestra plataforma, y esto fue lo que nos compartieron:

 

Así sea el niño interior, pero hay que celebrarlo

A pesar de que este día esté pensado para festejar a los más pequeños, es un día que invita a celebrarse en familia y recordar la dicha que implica ser niño, pero ¿hasta cuando realmente se deja de ser niño?

De acuerdo con la mayoría de nuestros encuestados (el 55%), el límite para ser niño son los 12 años, mientras que un 16% creen que es hasta los 15 y un –quizás exagerado– 15% opinan que únicamente hasta los 10 años.

Son muchas las razones por las cuales no todos los mexicanos celebran este día, pero del 62% de nuestros encuestados que sí lo harán, la mayoría lo pasarán en casa con la familia (40%) y les comprarán algún regalo a sus hijos (42%). También cabe mencionar que un altruista 18% regalarán algo a los niños más necesitados.

 

¿Por qué se celebra el día del niño?

El festejo del Día del Niño se originó posterior al fin de la Primera Guerra Mundial, pues la situación de muchos niños tras la guerra fue verdaderamente decadente. Tiempo después, la ONU estableció el día oficialmente, así como los derechos fundamentales de los niños.

Y aunque la fecha establecida para la celebración –a nivel mundial– fue el 20 de noviembre, el presidente Álvaro Obregón y el Ministro de Educación Pública, José Vasconcelos, eligieron el día 30 de abril para celebrarlo en México, en el año de 1924.

Al preguntarles a nuestros encuestados qué evento histórico de importancia había sido el punto de partida para este festejo, apenas el 27% eligieron a la Primera Guerra Mundial, contra un 37% que eligieron a la Segunda Guerra Mundial, un 15% a la Revolución Mexicana y un 21% a la matanza de Tlatelolco en el año de 1968…

 

La situación de los niños en el mundo 

Es evidente que no todos los niños nacen en las mismas condiciones ni con los mismos privilegios, lo cual resulta ciertamente desventajoso (así como peligroso) para muchos de ellos.

Es por eso que, en ocasiones resulta un verdadero reto que los 8 derechos fundamentales de los niños se respeten. Estos son los siguientes:

  • Derecho a la vida
  • Derecho a la educación
  • Derecho a la alimentación
  • Derecho a la salud
  • Derecho al agua
  • Derecho a la identidad
  • Derecho a la libertad
  • Derecho a la protección

Al indagar con las 1000 personas que encuestamos qué opinaban de la situación de los niños en México, nos respondieron lo siguiente:

Esta clasificación fue creada por una Organización No Gubernamental llamada Humanium, la cual lucha por ayudar a los niños y niñas más desfavorecidas del mundo. Si deseas conocer cómo es la situación actual de los niños alrededor del mundo, puedes verlo aquí.

No olvidemos, entonces, que esta fecha tiene un significado mucho más trascendente de lo que parece, y es un recordatorio de las circunstancias difíciles a las cuales muchos niños y niñas se enfrentan diariamente.

Porque ser niño es mucho más que una etapa de la vida; es ser dichoso, imaginativo, curioso y dejarse sorprender por las pequeñas cosas de la vida.

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